Crónica y fotos del concierto de MORDHIDA y LYCANTROS (12-02-2022 Sala Starving, Madrid)

Thrash Metal de raza y Metal en estado puro, fue lo que descargaron por ese orden y sin piedad las formaciones madrileñas MORDHIDA y LYCANTROS el pasado sábado 12 de febrero en la Sala Starving (Madrid) de la mano de la promotora A Tope Producciones, un doblete de pólvora que sacudió nuestras conciencias, despertando aún más si cabe la sangre rockera y metalera que corre por nuestras venas y dejándonos desamparados ante dos actuaciones dignas de defender su música y desafiar con ella a cualquier nacional e internacional que se atreva a compartir su escenario, paseando sus letras los primeros por el idioma de Shakespeare y haciendo honor a la lengua de Cervantes los segundos, totalmente encomendados tanto los unos como los otros a un sonido rabioso, fresco, frenético en ocasiones y sobre todo arrollador.

MORDHIDA apareció en el panorama patrio allá por el año 2008, quedando actualmente como único miembro fundador de aquellos inicios el guitarrista Flavio Orozco, quien actualmente comparte alineación junto a Guille Rodríguez al bajo, Manuel Grande a voz, el recién incorporado Manu a la batería y Jamie Martínez a la guitarra, un quinteto cuyas composiciones combinan elementos típicos del Thrash con toques Death así como pinceladas de Heavy clásico, todo ello partiendo de ideas muy claras que transforman en una realidad cercana plasmada primero dentro de un EP titulado Politician’s Sitcom, un redondo autoproducido con cinco temas y una Intro en su interior, publicado en septiembre del año 2018, con influencias típicas del Thrash Metal Old School así como pinceladas de la NWOAHM (LAMB OF GOD, TRIVIUM y MACHINE HEAD) y más recientemente en el LP The Idiotic Principle, editado en Diciembre de 2021 con nueve temas y una cover de NATAL PRIDE, banda hermana pionera en el Metal Extremo nacional y de la que forma parte Orozco, el cual ha sido grabado en los estudios The Mixtery con Raúl Abellán, promocionado y distribuido por Thornado Music y en el que se conjugan todas las influencias de las tres generaciones que conforman el grupo, un enriquecimiento musical patente tanto en el estudio como en el directo al dejar constancia de la evolución más lírica, cruda, lógica y sólida que han sufrido sus canciones.

“Joseph Metheny” sacudió la tarima con los cinco jinetes embravecidos sobre el escenario y un juego de luces que les fue haciendo justicia a lo largo de la noche, destacando especialmente dos torres que flanquearon a Manu para imprimir un halo profético y crear durante toda la actuación una atmósfera embriagadora perfecta para las líricas en ocasiones apocalípticas pero sobre todo muy centradas en la queja social que gozaron de un sonido limpio, puro y técnicamente sin fisuras, el cual ayudó a confirmar que uno de los puntos fuertes del grupo es el directo con una puesta en escena poderosa liderada por Manuel Grande, quien hizo gala de atuendo gótico con una casaca inicial muy del gusto exotérico apostando por una imagen cuidada y de la que se despojó ya alcanzado el ecuador del directo.

Tras un comienzo de lo más destroyer que repartió nuestras miradas a partes iguales entre cada uno de los miembros de la banda, al descoyuntar todos ellos su correspondiente instrumento mientras el vocalista arengaba al público subido en un ligero escalón que le mostró imponente desgranando los temas, nos sumergimos en la segunda de las once que nos esperaban acogiéndose con ganas “The Butcher”, canción en la cual todo acorde fue imprescindible y que mantuvo nuestro campo visual ampliado con total incapacidad para fijarnos en un único componente, pues si las guitarras eran afiladas, los slaps de Guille machacaban las notas mientras que las baquetas de Manu hacían el juego perfecto a unos cambios de ritmo donde Manuel se defendió a capricho, mezclando los guturales más finos con los agudos más aguerridos que gestionaban partes melódicas perfectamente encajadas en los potentes graves que salían de su garganta, sacudiendo de esta manera nuestros oídos con un ritmo Thrash elegante como una elemental paradoja que se mantuvo en “From First To Last” “It’s Alive!”, este último de su primera publicación.

Con “Holycaust” se prolongaba el efectismo intrínseco que la propia actuación destiló y que fue adornado con continuos cañonazos de humo que salían de la primera línea del escenario, acentuándose el misterio que marcaba un frontman totalmente entregado que mostró de forma creíble una performance de Biblia en llamas arrancando con ella manos en alto, headbanging y pogos entre un respetable que imparable arropó a MORDHIDA coreando sus temas y sin dejar de mostrar una total empatía con el grupo, creándose un indestructible feedback entre los de arriba de las tablas y los de abajo que no dio tregua durante todo el concierto y que fue potenciado por el incansable baile sobre el escalón de Manuel, quien subía y bajaba del mismo a modo de step acabando el tema con las rodillas clavadas en el suelo y comenzando los siguientes levantándose del mismo cual Ave Fénix para gestionar el muy personal “Dusk” dedicado en este concierto a Paloma, una amiga que se encontraba entre el público y que había sufrido una pérdida el día anterior, “Not My Cross”, centrado en la religión a título individual al narrar una historia sobre un fan concreto que divergía con sus progenitores sobre el credo a profesar y “Evil”, también este último de su Politician’s Sitcom conformando un trío de poderosas canciones en las que tanto Flavio como Jamie se mostraron intratables a las seis cuerdas, recorriendo ágil y rápidamente el mástil sin dar tregua a sus ligeros dedos que más que tocar volaban y más que moverse vibraban sobre las guitarras, mostrando ambos su capacidad para pasar de la rítmica a los riffs sin descanso, de forma exquisitamente estridente, tirando de distorsión y manteniendo esta parte instrumental de espaldas a Manuel, quien en los pasajes más virtuosas de sus compañeros se giraba hacia Manu para seguir con la cabeza a modo de molinillo el ritmo marcado por el resto de la crew.

Tras “The Idiotic Principle” se anunció un final imposible, ya que los allí presentes no iban a dejar a la demoledora formación abandonar el escenario tan fácilmente llegando por tanto “Hell” y “I’m Free, I’m Now” para redondear ambas un repaso por sus dos discos hasta la fecha editados y con una marcada importancia de los coros llevados a cabo por Guille y Flavio, quienes hicieron perfectamente el juego al vocalista dando empaque a las cuerdas vocales de éste que encajaron a la perfección con la cadencia de las percusiones, manteniendo el on fire de la actuación al abandonar las tablas y recorrer micrófono en mano una parte de la sala para acercar aún más las canciones a un público de nuevo arrancado en pogos que sólo cesaron cuando los guitarristas bajaron a la pista para marcarse un fin de fiesta brutal, con rítmica y punteos tan soberbios como sempiternos que todos los allí presentes agradecieron con aplausos, ovaciones, manos en alto y sin parar de bailar las contundentes notas que ambos instrumentos despedían, cerrándose un directo sin duda apoteósico que se hizo tan corto como arrebatador y tan potente como inolvidable dejando a la banda en lo más alto del ranking, algo que a modo de metáfora pareció intuir la bandera que enarbolaron como parte también del atrezzo durante algunos momentos de su actuación.

Set List MORDHIDA: “Joseph Metheny”, “The Butcher”, “From First To Last”, “It’s Alive!”, “Holycaust”, “Dusk”, “Not My Cross”, “Evil”, “The Idiotic Principle”, “Hell” y “I’m Free, I’m Now”.

Tras la apisonadora Thrash de MORDHIDA, los encargados de cerrar la noche fueron LYCANTROS, un cuarteto formado por Sergio Pérez a la guitarra principal y a la voz, Daniel Fernández al bajo y a los coros, Alejandro Pérez Urbano a la batería y David Granados a la guitarra rítmica, un grupo muy centrado en desarrollar un extraordinario y lucido Metal puro que cuenta con dos discos en el mercado, el homónimo a la banda publicado en 2016 y el EP compuesto por tres temas de título Réquiem Por Un Hígado Perdido (2021), un interesante trabajo producido, mezclado y masterizado por Juan Antonio Nieto de A Tope Producciones en el cual la banda redondea composiciones elaboradas, complejas, armónicamente enriquecedoras y sobradas de una elevada potencia que suponen un evidente salto de calidad, disco por otro lado que incluye “Enjoy The Silence” como una poderosa versión de los británicos electrónicos DEPECHE MODE y del cual no se decantaron durante la actuación por ninguno de sus cortes, centrando todo su insaciable potencial en el primer álbum.

Diez temas nos esperaban en los que la rabia musical, la furia y ciertas influencias del Punk y del Heavy iban a hacer su aparición tamizadas por el Rock más clásico y todo ello con una enérgica puesta en escena dispuesta a dar “caña” y diversión a partes iguales con una gran responsabilidad por parte del vocalista, quien se encargó entre tema y tema de mantener caliente el ambiente con speechs distendidos muy del gusto del respetable y que suplieron cierta escasez de focos sobre la tarima que no deslució una actuación potente iniciada con “Hora De La Acción”, toda una declaración de intenciones que ya nos paseó por un Metal oscuro de fondo pero muy agradecido por parte de las guitarras, quienes se lucieron marcando una base precisa con vigorosos acordes muy medidos y que gozaron de un sonido cálido a la vez que enérgico, arpegios que se combinaron a la perfección con mezcla de solos, riffs, punteos y armonía dando fe tanto del virtuosismo de Sergio y David como de su compenetración a la hora de arpegiar otros imprescindibles como “Dignidad” o “Siente La Furia”.

Se anunció “Cerca De Mí” como balada y comenzaron a sonar las notas de una canción cálida que respetó expectativas y que sorprendió con un giro baquetero protagonizado por Alejandro, quien se marcó una vigorosa andanada de imparables golpes sobre el cuero que armónicamente hicieron subir el crescendo del tema, una canción de punteos calurosos, largos, impregnados de buen gusto al tirar de mástil como apoyo y sobre todo muy cadentes para envolver tras su gestión una voz ahora tranquila y muy alejada de la rotundez vista en anteriores y que de nuevo se puso de manifiesto con “Sueños”, la cual se perfiló en un tono apabullador cercano al Thrash y con un destacable bajo en manos de Daniel, elemento imprescindible tanto marcando el ritmo de la percusión como en actitud escénica pues su colaboración activa con el frontman puso en marcha a la concurrencia que se lanzó con sucesivos conatos de pogo muy motivada por ciertos aires guturales en la voz de Sergio, quien sorprendía cambiando de registro y pasando de una modulación cavernosa a otra más rocanrolera perseguido por una auténtica “tralla” que explotaba de su propia guitarra imparable en riffs ilusionantes, certeros, precisos, oportunos y que sin previo aviso pasaron a convertirse en arpegios deliciosos a cargo también de Granados, pieza importante en las melodías de los temas al dar empaque a las mismas independientemente del encaje de ambas percusiones, las cuales actuaron en auténtico estado de gracia a cargo tanto de Alejandro como de Daniel.

Con el díptico “Todo Tiene Un Final” y “Puto Borracho”, fue avanzando un show que adquirió empaque con el paso de unas canciones de inicio guitarrero muy acentuado en el que ambas seis cuerdas se emplearon a fondo para hacernos pasar de sonidos más extremos a otros más corales pero sin perder solidez y contundencia, dos términos que definen a la perfección unos compases estudiados y trabajados que adornan unas letras con mensaje claro muy enfatizado por la modulación adecuada que en cada momento aplicó el vocalista, quien en la primera se arrancó con un grito inicial preludio de un desbroce de garganta que de nuevo dio paso a una voz rocosa muy seguida por la pisada de Alejandro, el cual hizo acopio de rapidez en las dos dejando también margen a los cañonazos de las cuatro cuerdas para enfundar una letra utópica, endulzada en la trama por el cambio de tono por parte de Sergio dando potencia a unos estribillos pegadizos y bailables que mantuvieron las manos en alto de un público entregado a esta amalgama generosa de medidas proporciones instrumentales con la que LYCANTROS atrapó a la sala, sin dejar un momento de respiro en un puro control del juego con los tiempos de los temas mientras avanzaron el final centrados en “Hermanos Del Ruido” y “No Kiero Partizipar”, versión esta última de uno de los temas más conocidos del grupo vasco SOZIEDAD ALKOHÓLIKA con la que reventaron al respetable haciendo bailar a la gente mientras ellos, se llevaban la canción a un terreno más metalero sin que la misma perdiera un ápice de fiereza y sí ganara en impiedad por parte de todos al frente de sus inmisericordes instrumentos. 

“Habemus Birra” cerró magistralmente el espectáculo muy a pesar de un respetable que pedía más, viendo calmada su sed de Rock gracias a esta última entrega de comienzo vacilón, con cierto aire gamberro, una batería juguetona y letra desenfadada que cogió rápidamente velocidad gracias a los compases entrelazados de las guitarras, las cuales durante el primer minuto del tema parece que van a chocar entre ellas marcando notas de himno y con lírica autobiográfica de estos cuatro guerreros que con logo y filosofía de hombres lobo, se metieron al público en el bolsillo en un envite final cargado de buen “rollo” a juego con la calidad musical que desbordan, un tándem que les garantiza un lugar de honor dentro del Metal en nuestro país.

Set List LYCANTROS: “Hora De La Acción”, “Dignidad”, “Siente La Furia”, “Cerca De Mí”, “Sueños”, “Todo Tiene Un Final”, “Puto Borracho”, “Hermanos Del Ruido”, “No Kiero Partizipar” (Soziedad Alkohólika) y “Habemus Birra”.

 

Crónica: MONTSERRAT CALVO

Fotografías: MIGUEL ÁNGEL PRÍNCIPE

Montserrat Calvo

Montserrat Calvo REDACTORA JEFE Licenciada en Geografía e Historia, concretamente Medievalista. Enamorada del siglo XIX y de Lord Byron. Empedernida lectora con vocación de escritora, apasionada del teatro, actriz ocasional, cinéfila de la V.O.S. e incansable viajera. En general disfruto de la vida aun teniendo que dedicar parte de ella al trabajo que me permite mantener caprichos ocultos y vicios conocidos, deleitándome sobre todo con mi auténtica pasión: el Heavy Metal que rompe corazones, cabezas y esquemas. Banda: Mötley Crüe Álbum: Theatre Of Pain (1985) Canción: "Home Sweet Home" de MÖTLEY CRÜE Festival: Vendería mi alma al diablo por ir a un “Monsters Of Rock Cruise” FACEBOOK:https://www.facebook.com/montserrat.calvoarroyo INSTRAGRAM: @montserrat_rock69 montserratcalvo@reinodesuenos.com

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