WASP+JADED. SEVILLA, SALA Q. 28-11-06

Hubo alguien llamado Custer, general del ejército estadounidense que, por altivez y prepotencia, no puso en práctica el lema de “una retirada a tiempo puede ser una victoria” y le costó muy caro.

Y no sabemos si las banderas norteamericanas envueltas en llamas del decorado de WASP, puedan ser una premonición para Blackie y los suyos, si siguen por el camino que nos mostraron en Sevilla.

A esa prepotencia yanki de la que la mayoria ya no nos sorprendemos, se unió el bajo estado de su garganta, y por si fuera poco, la colosal estafa que supuso un concierto de paripé para trincar la pasta y largarse. Lo peor, es que cada entrada costaba más de 25 Euros.

Pero ahí no queda la cosa. La noche antes tocaban en Barcelona y supuestamente, a las 15:00 horas debían arribar a la sala y a las 16:00 tener listo el backline. Todo esto no ocurrió, sino que además llegaron sobre las 20:00 hrs. Razones? Algunos dicen que pinchó el autobús (tanto se tarda en cambiar una rueda de autobús? Sinceramente no lo sé, que alguien me lo explique por favor), y otra fuente decía que se habían perdido…(por lo visto no tienen GPS).

Primer acto de prepotencia y mala educación. Sin un saludo ínfimo que saliera de sus bocas, desbaratan por completo el trabajo de los técnicos de la sala que se lo llevaban currando desde por la mañana y demostrando de esta forma que tanta crema de cacahuete no puede ser buena para el cerebro humano, porque no hay nada mejor que trabajar en equipo para sacar el mejor partido de todo y de paso aprovechar algo de lo que ya estuviera hecho.

Con tanto retraso acumulado los que pagan el pato son Azrael que llevaban ahí desde las 17:00 hrs. Tras tiras y aflojas entre el manager de los granadinos y la promotora, la catalana Producciones McBryan, el grupo “es invitado” a abandonar la sala en 15 minutos ( por suerte, se quedaron para asistir al ¿espectáculo…?).

Sobre las 23:00 hrs aproximadamente salen JADED al escenario y la verdad es que lo hicieron bien. En realidad nada que la mayoria de bandas nacionales no sepan hacer sin despeinarse, osea, que no nos sorprendieron, sinceramente. Tocan bien, practican un heavy con claras influencias ochentenas pero repito, no serán ni las nuevas Vixen, al menos en los próximos años.

Era un poco ridículo ver a las chicas tener que sortear el micro de Blackie, que permanecía tapado con una tela negra con una estrella roja (¿?).

No recuerdo que pasara mucho tiempo cuando ya teníamos sobre el escenario a WASP que ante nuestra sorpresa venían con batería y guitarra nuevos respecto a su actuación del pasado festival Atarfe Vega Rock. Sinceramente, no hubo nada destacable que merezca la pena comentar de la actuación de WASP (nada bueno me refiero). La banda ha perdido una barbaridad con las nuevas incorporaciones, que ni de lejos se acercan a Stet Howlland y al rubio guitarrista cuyo nombre no recuerdo. Eso unido a lo señalado anteriormente de que la voz de Blackie estaba cascada, sus gestos premeditados de arenga intentando convencernos de que disfrutaba de aquello, los alargues absurdos e innecesarios de algunos temas y sin aportar nada de espectáculo, el triste, irrisorio y paupérrimo solo de guitarra ( porque hay que llamarlo de alguna forma), junto con que olvida prácticamente sus últimos trabajos de estudio para los directos…sumad!

Lo de no rescatar temas de nueva hornada en detrimento de “los de siempre” tiene parte de razón, porque claro, 75 minutos no dan para mucho si además has perdido más de diez en todo lo dicho más arriba. Después de haber visto a Manowar dos veces y llevarme una desilusión similar, pensaba que nadie superaría aquello. Mi memoria en este caso juega a favor de los guerreros del metal, porque no recuerdo sentirme tan impotente y decepcionado al ver un concierto de una gran banda que hasta este día admiraba. Lo siento Blackie, nadie te ha bajado del pedestal, tú mismo lo has hecho con desprecios tan enormes hacia tu propio público. No vuelvas.

Jesus M. G. Barba

Nacido en 1970. Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla en la especialidad de Restauración y Conservación. En 1997 tuve mi programa de radio junto a mi amigo Antonio Crespo en Radio Guadaira al que bautizamos como "Puro Rock". Estuvimos unos 4 meses en antena hasta que llegó el verano. Unos años antes había sido colaborador en Radio Guadalquivir en el programa Unidos por el Rock. Soy fotógrafo autodidacta desde los 16 años. En el año 2003 comienzo a trabajar como fotógrafo para las revistas Heavy Rock y Kerrang (edición española) y muy poco después ya como colaborador cumpliendo también con las funciones de redactor y crítico musical. Desde 2010 soy corresponsal en Andalucía. He realizado varias exposiciones de fotografía, dibujo y pintura tanto individual como colectivamente. Todas estas actividades las compagino con mi trabajo de montador de exposiciones y eventos desde el año 2005.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: